Moles y Flores es la temporada de Día de Muertos de HOUSE, del 1 de octubre al 2 de noviembre. Durante esas semanas, la cocina mexicana mediterránea con acento californiano de HOUSE se vuelve de lleno hacia su lado mexicano.
Chef Daniela Salgado presenta tres moles —Pipián Verde, herbal; Manchamanteles, frutal; Mole Negro, profundo— y cada plato termina con un gesto floral. Para empezar, Mezcalinas de Cristhian Bustos. Con cada mole, una copa sugerida de Casa Madero. Y cada mañana, dos versiones de Pan de Muerto recién horneado.
Es una mesa para quedarse: mole, vino y sobremesa en el jardín, a unos pasos del Palacio de Cortés.
La barra de Cristhian Bustos abre la temporada con mezcal oaxaqueño, tequila reposado, Grand Marnier y limón, en las rocas con escarchado de Tajín.
Cada mole parte de ingredientes que definen la cocina mexicana: chilhuacle negro, pepita tostada, chile mulato, tamal nejo, hoja santa, hoja de aguacate, fruta y chocolate.
Y hay algo que escuchamos seguido en el piso, sobre todo de huéspedes que han recorrido México de punta a punta: que nuestro Mole Negro es el mejor que han probado en todos sus viajes. Preferimos que lo digan ellos.
HOUSE es el restaurante de Las Casas B+B, hotel boutique con Llave MICHELIN en el Centro Histórico de Cuernavaca.
Durante el fin de semana de Día de Muertos: mole y vino en el jardín, una noche en el hotel y desayuno en HOUSE a la mañana siguiente. Pide el Pan de Muerto.
En Morelos, el otoño no se reconoce por hojas rojas y suéteres. Se reconoce en el cempasúchil, las ofrendas, el pan, los tamales, el mole y el mezcal.
En México, cuando algo importa, hay mole en la mesa. En un bautizo, en unos XV años, en una graduación, en una boda: es el platillo que se cocina para reunir a la familia. Y en Día de Muertos, cuando nuestros muertos regresan, les ponemos en la ofrenda su mole favorito, junto a su tequilita, sus cigarros y todo lo que más les gustaba.
En Ocotepec, pueblo originario de Cuernavaca, la tradición de las “ofrendas nuevas” recibe por primera vez a quienes murieron durante el año. El INAH documenta altares donde el pan, los plátanos, los tamales, las flores de cempasúchil, las velas, la comida y las bebidas forman parte de una celebración compartida por familias y visitantes.
En la ofrenda, el mole y las flores siempre comparten lugar. En HOUSE los celebramos como mejor sabemos: en la mesa, frente al Palacio de Cortés.
Del 1 de octubre al 2 de noviembre en HOUSE Restaurante, frente al Palacio de Cortés, Centro Histórico de Cuernavaca.